Tratamientos para la fertilidad

Madre e hijo sanos

A medida que va avanzado la tecnología en aspectos relacionados a la medicina reproductiva, se han podido desarrollar diversas técnicas que le permiten a las parejas hacerle frente al problema de la infertilidad. Estos métodos buscan darle solución a varios casos, sin diferencia de género y ayudando a crear hasta nuevos modelos de familia, como madres solteras o mujeres que deseen compartir la maternidad.

Estos métodos pueden incluir desde un simple tratamiento de fertilidad basado en medicamentos de estimulación hormonal, cirugías o procedimientos más complejos como las técnicas de reproducción asistida. El mejor método a emplear deberá ser recomendado por un especialista, dependiendo de los causas por los que no se logra un embarazo.

¿Cómo saber si necesito un tratamiento de fertilidad?

  • Consulte a un profesional de la salud, en este caso a especialista de fertilidad, que haga las pruebas pertinentes y brinde las recomendaciones necesarias para conseguir el embarazo.
  • Hable con el especialista sobre tu historial médico, esto le ayudará a determinar de acuerdo a los problemas de salud o casos de infertilidad familiares, si esto puede estar influyendo en las posibilidades de concebir un bebé a la pareja.
  • Tomar ciertos medicamentos, consumir drogas, fumar, poseer sobrepeso o muy poco peso, son algunos factores que pueden conducir a la infertilidad. Se recomienda hacer cambios en el estilo de vida, si se está planificando tener un embarazo.
  • Conozca su proceso de ovulación, esto le permitirá saber cuáles son los mejores días del mes para mantener relaciones sexuales y aumentar las posibilidades de quedar embarazada.

Tipos de tratamientos

  • Tratamiento del sistema reproductivo, esto puede ser tanto en la pareja femenina como masculina, por ejemplo, una pequeña intervención quirúrgica en las trompas de Falopio que facilite que los óvulos pasen de los ovarios al útero o revertir las vasectomías.
  • Hiperestimulación ovárica controlada, que permita la producción de un número mayor de óvulos sanos, aumentando las posibilidades de quedar embarazada o medicamentos para el hombre que le permita mejorar trastornos disfunción eréctil o la eyaculación prematura, que puedan imposibilitar la fertilidad.

Estas, al no dar resultado, se optará por tratamientos empleando técnicas de reproducción asistida.

Técnicas de reproducción asistida

En Concebir contamos con diversos procedimientos de reproducción asistida que le ayudarán a la pareja a que el espermatozoide fecunde el óvulo y que este logre su camino hasta llegar al útero, permitiendo la gestación del bebé.

Entre ellos se encuentran:

Inseminación artificial

La Inseminación artificial intrauterina es el método a través del cual los
espermatozoides procedentes del esposo o del donante (en caso de ausencia de espermatozoides en la pareja), son obtenidos e introducidos en el tracto genital femenino artificialmente, tras una preparación o capacitación previa en el laboratorio, en días ovulatorios o peri-ovulatorios, con el fin de conseguir embarazo.


Se plantea como terapia previa a otras técnicas de reproducción asistida como la Fertilización In-Vitro y es preciso contar con un semen adecuado para este tipo de tratamiento que nos brinde una recuperación de al menos 5 millones de espermatozoides capacitados; además de una anatomía pélvica femenina que garantice la integridad de las trompas de Falopio y de todo el ambiente pélvico.


Puede ser Homóloga, cuando es con el semen de su propia pareja o Heteróloga con semen donado.


Está indicado en caso incompatibilidad moco-semen, sea por presencia de
anticuerpos o por ausencia del moco mismo. Cuando hay un factor masculino leve que todavía permite una recuperación mínima de espermatozoides capacitados. Algunas veces se plantea inseminación artificial en caso de ESCA, (esterilidad sin causa aparente). También cuando el semen no puede ser depositado en la vagina por alguna deficiencia o por ausencia física del esposo, en este último caso, se congela la muestra y se utiliza la misma para inseminación artificial en el período ovulatorio de la mujer. La inseminación artificial heteróloga o semen donado se utiliza cuando el hombre no tiene espermatozoides (azoospermia). Además, en la sociedad actual hay muchas mujeres solas que solicitan inseminación artificial para formar su familia, al igual que parejas homoparentales que también solicitan este método.


El número de ciclos de Inseminación artificial a realizar, debe ser de un promedio de 4, teniendo en consideración que este número está bajo la influencia de múltiples variables como edad, años de infertilidad y causas clínicas y estadísticamente es el tiempo promedio que necesita el humano para embarazar. En aquellas parejas que no hayan conseguido quedar embarazadas después del sexto ciclo de tratamiento, se debe considerar la posibilidad de recurrir a otras técnicas más complejas. Se estima que el porcentaje de éxito o de gestación obtenido por ciclo de tratamiento con Inseminación Uterina, está en el rango del 20% al 25 % el mismo que depende, sobre todo de la edad de la mujer y la calidad del semen.

Fecundación In-Vitro 

Es un procedimiento que consiste en la extracción de los óvulos de la mujer, los cuales se unen con los espermatozoides en el laboratorio, logrando la fertilización y posteriormente introducirlos en el útero. La fecundación puede ser realizada tanto propios óvulos o esperma de la pareja cómo obtenido a través de donantes. Además, una de las ventajas que brinda esta técnica es que los gametos pueden ser congelados para su uso futuro.

Inyección Intracitoplásmica de Espermatozoides (ICSI)

Este procedimiento es el indicado ante casos graves de infertilidad, primordialmente cuando es el hombre el que posee el problema, debido a que sus espermas no logran traspasar la pared del óvulo. Esta técnica tiene mucha semejanza a la fecundación in vitro, sin embargo, la diferencia radica en que consiste en inyectar a través de una microaguja un espermatozoide previamente evaluado y seleccionado en el óvulo, haciendo la fertilización de forma directa.

En lo que respecta a la mujer, este método se emplea cuando existe una mala calidad de ovocitos o si no se obtiene el número necesario al efectuar la extracción de estos en la punción ovárica. Se suele emplear este tratamiento en parejas que se han sometido en reiteradas veces a la fecundación In-Vitro, sin obtener un resultado exitoso.

Riesgos

El uso de ciertos medicamentos que se deben tomar durante los procedimientos de reproducción asistida, pueden ocasionar diversos efectos secundarios que pueden ocasionar ciertos síntomas a la mujer, tales como:

  • Cambios en el estado de ánimo, sudoraciones nocturnas, dolores de cabeza o malestar general.
  • Desarrollar el síndrome de hiperestimulación ovárica, este puede generar síntomas tales como: náuseas o vómitos, sensación de desmayo, dolor abdominal y falta de aire.
  • Se incrementan las probabilidades de tener un embarazo múltiple (como gemelos o trillizos).
  • Es posible que se desarrollen infecciones luego de hacer el procedimiento de fecundación In-vitro o inyección intracitoplásmica, ya que su procedimiento consta de pasar un tubo por el tracto vaginal, de presentarse estos casos, puede tratarse con antibióticos.
  • Aborto espontáneo o parto prematuro.
  • Mayor probabilidades de presentar un embarazo ectópico -gestación del bebé fuera del útero-. Esto puede provocar sangrado vaginal, dolor en el abdomen, secreción vaginal oscura o roja.

Si ha intentado por más de un año lograr el embarazo y no lo ha conseguido, es posible que presente algún problema de infertilidad. En nuestra clínica de fertilidad y esterilidad Concebir, ubicada en Quito, te brindaremos la información necesaria y los tratamientos adecuados de acuerdo a tu caso. Visítanos y haz posible el sueño de tener un bebé.

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